Quien trabaja en el servicio externo, en una obra o en una nave industrial conoce la solución provisional: el portátil o la tableta se conecta a la red móvil a través del hotspot del propio smartphone. Funciona, hasta que el teléfono se queda en el bolsillo, la batería se agota o la cobertura se corta justo cuando hay que transmitir datos. Los portátiles y tabletas robustos resuelven este problema integrando el módulo de conexión móvil de forma fija. Este artículo explica por qué un módulo 4G LTE o 5G integrado supera al hotspot del teléfono, qué cambia la eSIM frente a la tarjeta SIM clásica, por qué son precisamente las naves y los sótanos los que más limitan la cobertura y qué ayuda en esos casos, y cuándo merece realmente la pena una red móvil propia dentro del recinto de la planta.
Un hotspot de smartphone es un compromiso: el teléfono está construido en primer lugar para llamadas y aplicaciones, no para funcionar de forma continua como router móvil junto a un portátil. Un módulo de conexión móvil integrado de forma fija en un dispositivo robusto como el Durabook R10 o el Durabook R8 está en cambio diseñado desde el principio para el uso profesional continuo. La diferencia se aprecia en cuatro puntos.
Un smartphone tiene una antena pequeña, integrada en la carcasa, optimizada para el espacio disponible de un teléfono. Los portátiles y tabletas robustos ofrecen en cambio antenas dedicadas para conexión móvil, GPS y WLAN, y en varios modelos además una conexión para prolongar estas antenas hacia el exterior. En el Durabook R11, por ejemplo, se puede utilizar mediante el conector opcional "RF Pass Through Connector" una "conexión de antena RF Pass-Through para WWAN/GPS". En los portátiles Durabook S14I y Durabook Z14I la misma opción se llama "RF Pass Through Connector (WWAN/GPS/WLAN)". A través de esta conexión se puede conectar una antena externa, por ejemplo en el techo del vehículo o en el exterior de un armario metálico, mientras el módulo interno permanece instalado en el dispositivo. Un smartphone no ofrece fundamentalmente esta posibilidad.
Un smartphone que funciona a la vez como hotspot, alimenta su propia pantalla y mantiene aplicaciones abiertas pierde notablemente autonomía, y esa capacidad de batería ya no está disponible para la tarea principal del teléfono. Un módulo de conexión móvil integrado comparte en cambio la alimentación del propio dispositivo robusto. En varios modelos Durabook se puede configurar además una batería de alta capacidad, por ejemplo la "Extended Hi-Cap Battery" en el Durabook R10 y en el Durabook R8. El funcionamiento móvil no depende entonces del estado de carga de un segundo dispositivo independiente.
Un hotspot está vinculado al smartphone privado o corporativo de una sola persona. Si esa persona falta, se cambia de teléfono o la tarifa funciona de forma distinta a la del dispositivo, la conexión se interrumpe sin que el departamento de TI pueda influir de antemano. Un módulo de conexión móvil en el propio dispositivo forma en cambio parte del equipamiento del aparato: se configura al hacer el pedido como grupo de equipamiento propio "Communications", como muestran las opciones de configuración del Durabook R10, del Durabook R8 y del Durabook S14I, y permanece así vinculado al dispositivo y a su tarjeta SIM, independientemente del smartphone que use en cada momento el empleado correspondiente.
Un módulo integrado no deja de funcionar solo porque un segundo dispositivo esté momentáneamente sin conexión, fuera de alcance o en modo avión. Donde se requiere redundancia adicional, algunas tabletas robustas admiten incluso dos tarjetas SIM activas al mismo tiempo: en el Archos X67 5G hay disponibles dos ranuras Nano-SIM, y según la página del producto "las 2 tarjetas SIM pueden acceder simultáneamente a 4G" y "ambas tarjetas SIM pueden ser 5G", es decir, dos conexiones móviles independientes en un solo dispositivo, por ejemplo para dos operadores distintos como respaldo mutuo.
La tarjeta SIM clásica es un componente físico que se inserta en un compartimento o una ranura de la carcasa. En los dispositivos robustos de la gama RobustBook se emplea generalmente el formato compacto Nano-SIM: el Durabook S14I y otros modelos muestran para ello en la tabla comparativa una entrada propia de "ranura para tarjeta SIM". El Getac ZX80 incorpora, según la ficha técnica del producto, "o bien opcional: 1 lector híbrido de tarjetas SIM (Nano-SIM, 2FF) con compartimento MicroSD", el Getac S510 una "ranura para tarjeta SIM (Nano-SIM, 4FF)".
Una eSIM (embedded SIM) no es en cambio un componente extraíble, sino un chip instalado de forma fija en el dispositivo, cuyo perfil de operador se puede configurar y cambiar por software, sin abrir una tapa ni sustituir una tarjeta. Varios dispositivos de la gama combinan ambas vías en lugar de tener que elegir: el Getac ZX80 incluye en el equipamiento de comunicaciones "opcional: dual SIM (Nano-SIM 2FF y e-SIM)", el Getac S510 en consecuencia "opcional: dual SIM (Nano-SIM 4FF y e-SIM)". Esto significa: junto al compartimento físico para tarjeta también hay disponible una eSIM, de modo que, por ejemplo, se puede configurar un perfil de roaming mediante eSIM mientras la tarjeta física del operador local permanece insertada, o a la inversa, activar temporalmente un segundo operador para pruebas sin abrir el dispositivo.
Para la decisión de compra esto significa: quien trabaja exclusivamente con una única tarjeta SIM asignada de forma fija se apaña bien con un compartimento de tarjeta clásico, como ofrecen la mayoría de las tabletas Durabook según la tabla comparativa de tabletas bajo la entrada "ranura para tarjeta SIM". Quien en cambio deba cambiar entre operadores, cubrir varios países o quiera una segunda conexión como respaldo, se beneficia de un dispositivo con eSIM adicional, como ofrecen actualmente como opción los modelos Getac ZX80 y Getac S510.
Un módulo de conexión móvil con 4G LTE o 5G es tan bueno como la señal que recibe. Y precisamente ahí está en la práctica el problema mayor, no en el equipamiento del propio dispositivo. El hormigón armado, los revestimientos metálicos, las paredes gruesas y las plantas por debajo del nivel del suelo debilitan considerablemente las señales de radio. En naves de producción, almacenes con estanterías metálicas, aparcamientos subterráneos o sótanos, la cobertura puede ser por ello notablemente peor que al aire libre justo delante del edificio, independientemente de lo potente que sea el módulo instalado.
Precisamente para este escenario, varios dispositivos robustos de la gama ofrecen una antena de paso, es decir, una conexión RF Pass-Through. Así, la antena interna del dispositivo se puede conectar a una antena montada en el exterior, situada por encima de la zona de interferencia, por ejemplo sobre el techo de una nave o en el exterior de un vehículo. El Getac ZX80 incluye para ello "opcional: antena RF de paso para GPS, WWAN y WLAN", el Getac S510 igualmente "opcional: antena RF de paso para GPS, WWAN y WLAN". En las tabletas Durabook la misma función está disponible mediante docks de vehículo con el llamado Tri-RF-Pass-Through, por ejemplo como "R10 Vehicle Lite Dock with Tri RF Pass-through" o "R8 dock de vehículo con Tri RF Pass-through". De este modo la señal no se amplifica en el propio dispositivo, sino que se hace receptible gracias a una antena externa mejor situada.
Mientras que las redes móviles con potencia de emisión suficiente pueden llevar al menos una señal débil al interior de un edificio, el GPS necesita una línea de visión directa hacia los satélites y deja de funcionar prácticamente por completo en naves cerradas, sótanos y aparcamientos subterráneos. También por eso la antena RF de paso es la solución documentada en la gama, ya que según las fichas técnicas del producto está diseñada expresamente para "GPS, WWAN y WLAN" en conjunto: una antena montada en el exterior devuelve al dispositivo tanto la cobertura móvil como la del GPS.
Importante para la decisión de compra: en la mayoría de los modelos, la opción RF Pass-Through debe configurarse ya en el momento del pedido, y no siempre se puede instalar posteriormente. Quien sepa ya que los dispositivos se usarán habitualmente en naves, sótanos o edificios apantallados debería tener en cuenta esta opción ya al componer el equipamiento, en lugar de intentar añadirla después cuando surjan problemas de cobertura durante el uso.
Las antenas externas y las conexiones RF Pass-Through mejoran la cobertura de la red móvil pública en un solo dispositivo o vehículo. Sin embargo, no resuelven todos los problemas: en naves de acero muy grandes, en instalaciones de producción extensas con numerosas zonas apantalladas o en emplazamientos donde decenas o cientos de dispositivos deben estar en línea de forma fiable al mismo tiempo, la simple mejora de la antena de cada dispositivo llega a sus límites. En estos casos, los operadores evalúan cada vez más si merece la pena una infraestructura móvil propia y local dentro del recinto de la planta, en lugar de depender por completo de la red pública en el límite del emplazamiento.
Que este paso merezca la pena depende en la práctica de tres factores: primero, del tamaño y la estructura del emplazamiento; cuanto más acero, hormigón y zonas subterráneas haya, menos fiable resulta la red pública incluso con antenas externas optimizadas. Segundo, del número de dispositivos que deban estar en línea de forma permanente; con pocos dispositivos suele bastar una buena solución de antena en cada aparato, mientras que para una flota más amplia de portátiles y tabletas robustos, como se describe por ejemplo en las páginas de sector Industria y Transporte, compensa más una infraestructura común. Tercero, de los requisitos de seguridad y protección de datos; quien no quiera transmitir datos de máquina o de intervención por una red pública tiene con una infraestructura propia un control adicional sobre las rutas de los datos.
Desde el punto de vista técnico, el requisito sigue siendo idéntico al de una red pública: los dispositivos necesitan un módulo de conexión móvil con soporte de SIM o eSIM, como ofrecen los modelos Durabook y Getac de la gama, y en el caso ideal la opción ya descrita de una antena conectada externamente. De este modo, los mismos dispositivos que en el terreno usan la red pública se pueden conectar, sin cambio de hardware, también a una infraestructura propia de la planta.
Depende del modelo. En varios dispositivos Durabook, el equipamiento móvil forma parte de la configuración en el momento del pedido, por ejemplo como elección entre "Multi-Carrier 4G LTE Mobile Broadband + GPS combo" y "Multi-Carrier 5G Mobile Broadband + GPS combo" en el Durabook R10. Si es posible una actualización posterior debe aclararse caso por caso antes del pedido.
En varios modelos, por ejemplo el Durabook R10 y el Durabook R8, en la configuración figura textualmente: "GPS dedicado (se excluye mutuamente con 4G LTE + GPS Combo)". Esto significa que los compradores deben decidirse entre dos variantes: o bien un módulo combinado que ofrece 4G LTE y GPS conjuntamente, o bien un módulo independiente dedicado exclusivamente al GPS. Ambas variantes no se pueden instalar al mismo tiempo en un dispositivo. En la variante protegida contra explosiones del R8 (R8-EX) se aplica además que el GPS dedicado "no es combinable con la opción de conector RF Pass-Through"; aquí, por tanto, se excluyen mutuamente dos características de equipamiento a la vez.
No siempre, pero a menudo ayuda notablemente. En zonas con paredes finas o cerca de edificios, a menudo basta ya con el módulo interno. En naves sin ventanas con mucho acero, en sótanos o aparcamientos subterráneos, en cambio, solo una antena externa conectada mediante una conexión RF Pass-Through devuelve la cobertura de forma fiable, tal como está previsto como opción de configuración en varios modelos Getac y Durabook.
La tarjeta SIM es un componente físico que se inserta en un compartimento de tarjeta, por ejemplo como Nano-SIM en el Getac S510. La eSIM está integrada de forma fija en el dispositivo y se dota por software de un perfil de operador. Los dispositivos con opción "dual SIM", como ofrecen el Getac ZX80 y el Getac S510, combinan ambas vías y permiten así dos perfiles activos a la vez o un cambio rápido sin abrir la carcasa.
Un módulo de conexión móvil integrado supera a un hotspot del teléfono en prácticamente todos los escenarios de uso profesional: utiliza antenas dedicadas, en parte conectables externamente, comparte la alimentación del dispositivo robusto, se puede gestionar de forma centralizada como parte de la flota de dispositivos y no depende del estado de carga ni de la disponibilidad de un segundo dispositivo. La eSIM complementa a la tarjeta SIM clásica allí donde se necesitan cambios de operador, varios países o un segundo perfil, sin tener que abrir la carcasa. El mayor problema práctico sigue siendo, no obstante, la propia cobertura: en naves y sótanos ayuda ante todo una antena conectada externamente mediante una conexión RF Pass-Through, tal como prevén como opción de configuración varios modelos Durabook y Getac. Solo cuando el tamaño del emplazamiento, el número de dispositivos y los requisitos de seguridad van más allá de esto, una red móvil propia dentro del recinto de la planta se convierte en un complemento razonable. Una visión completa de las opciones de conexión móvil y GPS por modelo la ofrece la tabla comparativa de tabletas y la tabla comparativa de portátiles.
Para preguntas sobre el equipamiento móvil y de antena más adecuado para su ámbito de uso, el equipo de RobustBook le ayuda con gusto a elegir la configuración apropiada.